miércoles, 28 de diciembre de 2011

Asesinos de elite de Gary McKendry

Lo cierto es que con solo ver el cartel de esta película ya me entraron ganas de verla y no me ha decepcionado. Dos grandísimos actores frente a un tercero, que como actor no es demasiado bueno, pero en películas de acción creo que es de lo mejor que hay en el panorama. Hablo de Robert de Niro y Clive Owen, que siempre destacan en sus interpretaciones y también en sus elecciones. No suelen equivocarse. El tercero en discordia se llama Jason Statham, el rey del momento cuando hablamos de películas de acción.
No debéis esperar un peliculón como los que nos tienen acostumbrados Robert de Niro o Clive Owen, pero tampoco es malísima. Basada en un hecho real, es una sucesión de momentos de acción de la buena, junto con traiciones, asesinatos y mucha violencia.
Respecto a los protagonista, podría decir que Jason Statham está igual que siempre, esplédido cuando se trata de dar golpes y de salir de situaciones peligrosas, pero con el rostro acartonado e inexpresibo como solo él sabe hacer. No le quiero cerca si tiene que interpretar a Shakespeare, pero no quiero a otro a mi lado si me encuentro en la terraza de un alto edificio, colgada sobre el vacío solo agarrada por mis débiles manos y con un asesino a sueldo apuntándome a la cabeza. Esa es una de las situaciones que no me gustaría vivir, pero si tengo que hacer, junto a Jason Statham.
Respecto a Clive Owen, está perfecto como casi siempre. Representando un personaje oscuro, duro y con una moralidad dificil de ubicar, está que se sale de la pantalla. Y el último en discordia, Robert de Niro espectacular en los pocos, poquísimos minutos en los que podemos disfrutar de él. Me hubiera encantado que saliera mucho más tiempo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Melancolía, de Lars Von Trier



Tenía bastante curiosidad por ver esta película. Más aún cuando Kirsten Dunst se alzó con el premio a la mejor actriz en el festival de Cannes y la mejor película obtuvo varios reconocimientos en los premios de cine Europeo. Además cuando llegó a España una gran parte de los críticos de este país comentaron que era una obra maestra y, a pesar de no ser yo muy del gusto de Von Trier, intenté verla. Eso, lo intenté. Varias veces.
La primera vez, pude ver una parte soporífera y aburrida, donde los minutos se hacían eternos sin entender nada, con una boda desastrosa y carente de sentido, muy del gusto de este director excéntrico. Una boda en la que la novia va de aquí para allá, ida completamente y dejada de la mano de dios. Una primera parte que podría habernos evitado el señor Von Trier. No estamos para disgustos.
La segunda, (en mi segundo intento), la cinta, en parte, mejora, aunque por desgracia no mucho, con un registro completamente distinto, una Kirsten Dunst condenada a la más absoluta destrucción personal, (cosa que se veía venir), y un problema común que no desvelaré por si algún loco aún quiere ver la cinta. Reconozco que esta parte es mucho mejor y que incluso llega a gustarme en algunos momentos, (genial la escena del carrito de golf corriendo hacia la locura infinita) pero finalmente, ante la falta de originalidad y de argumento, termina cayendo en el más absoluto vacío, literalmente, arrastrándote consigo y haciendote creer lo que probablemente sea el mayor logro de la película: Fingir que te transmite algún tipo de sentimiento. Sobre esto ya tuve la ocasión de discutir en el Blog de Ismael Cruceta.

 

 En mi opinión, el director sabe el tipo de sentimiento que quiere provocar y lo tiene muy fácil. Cualquiera puede sentirse acongojado y apabullado ante el espectáculo horrible que nos muestra. Un sentimiento superficial y barato que finaliza al poco de ver la película. Un sentimiento que no llega a las entrañas, que se queda a la mitad. Por eso no es una obra maestra. Ni tampoco lo será.
En cuanto a las interpretaciones no hay mucho que destacar. Aunque Kirsten Dunst le planta cara y mejora por momentos, creo que la mejor es sin duda Charlotte Gainsbourg, interpretando un papel francamente dificil y saliendo del paso con bastante buena nota.
Estéticamente no es mala, con una bella fotografía y una imágen muy cuidada. Lástima de esa primera parte absurda. A lo mejor se hubiera llevado alguna estrella más. A pesar de todo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Inmortals de Tarsem Singh

Por fin nos llega la épica historia de un grupo de inmortales que derrotaron, allá por el principio de los siglos a unos renegados de su propia raza. Después de esta guerra los ganadores subieron al Olympo y se convirtieron el los famosos dioses griegos, y los perdedores fueron sepultados en el Monte Tártaro bajo el nombre de los Titanes. Siglos después un rey sediento de poder y de venganza, se apodera de un arma divina con la que pretende destruir la humanidad y liberar a los Titanes. Para evitar el oscuro destino que le espera a la humanidad, los dioses mandan a Teseo, un granjero que liderará el ejercito contra la oscuridad que se cierne sobre la tierra.
Que gran historia, para todos aquellos a los que nos gusta la mitología. El guión, bueno no es tan bueno como la mitología antigua pero se deja ver. Es una película entretenida, sin demasiadas pretensiones y con espectaculares escenas de lucha. Eso sí, para todos aquellos que decidáis ir al cine a verla, esperar sangre, desmenbramientos y violencia ya que estas cualidades del género humano son mostradas con total crueldad y realismo.
Y hablando de crueldad. La ONU debería calificar como tortura el hecho de que tengamos que soportar a Mickey Rourke dentro de una pantalla gigante. Es lo peor que tiene la película. ¿Este hombre no tiene intención de jubilarse nunca?, le haría un gran favor a la humanidad, dejaríamos de tener pesadillas.
En resumen, algo lenta en ocasiones y demasiado rápida en otras, estamos ante un claro producto de Hollywood que entretiene sin ninguna pretensión de ser algo más. Con un estilo semejante, que no igual, a la aclamada 300, podremos ver hombres musculados luchando sin piedad y mujeres bellisimas sufriendo en silencio. Aunque entre los soldados hay una mujer que al final lucha, y muy bien.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Desde un pequeño rincón de Madrid. Unas pequeñas reflexiones:



Cambiando de nuevo el formato de ésta sección, para cerrar esta primera tríada de colaboraciones, en esta nueva ocasión voy a hacer una pequeña recapitulación y reflexión sobre algunas noticias y acontecimientos relacionados con el mundo del cine que se han ido produciendo a lo largo de este gélido, o no tanto, mes.
Para empezar, por fin he terminado de ver la 2º temporada de The Walking Dead, de nuevo con ese tramposo formato de 6 ó 7 capítulos por temporada. ¿Tan difícil es hacer una temporada interesante con 22 o 24 capítulos? Es algo incomprensible para mí, pues de los últimos títulos de los que he disfrutado creo que sólo The Good Wife y Persons of Interest los tienen. Puedo entender que hagas una miniserie “larga” o una serie “corta” a modo de Sherlock (BBC) con 3 capítulos de entre 100 y 110 minutos, pero eso de 6 o 7 capítulos de 40 minutos me parece el mínimo esfuerzo. Supongo que sus motivos tendrán.
Bueno vayamos al “tajo”, sensaciones tras el último capítulo: han conseguido salvar una temporada muy flojita, que no cuenta prácticamente nada, con un último capítulo magnífico. La división en el grupo cada vez es más tangible e insostenible, y es evidente que Shane y la chica rubia de cuyo nombre no puedo acordarme representan cada vez más el mundo que les tocará a todos vivir. Esto es de hecho el gran quid de la serie. Como dije en mi primera entrada de las colaboraciones con Ponte Cine, el creador de los cómics no estaba interesado ni mucho menos en aclarar o explicar los motivos y consecuencias del Holocausto zombie, sino en narrar la convivencia de un pequeño grupo en ese contexto post-apocalíptico. Por tanto, siendo esto así, me parece de un cinismo fuera límites criticar la 2º temporada por una circunstancia clave para justificar lo mucho que se alabó la 1º.
A pesar de esto, el ritmo es muy lento, cada vez cuenta menos cosas y resuelve pocos enigmas, lo que hace que sea pesado su visionado. Como digo, lo más interesante ocurre en el 1º y el último capítulo, el resto sobran. Ya dije que habría que ver como se desarrollaba la tensión y el ritmo en su 2º temporada, y el resultado no puede ser más que un aprobado muy justito para AMC.
Y en realidad es mucho peor que un suspenso, porque han bajado una serie de calidad notable a una más del montón. Lo que era algo distinto y especial en ese universo de zombilandia se ha convertido en un producto vulgar.
Seguimos con otros menesteres, se anuncia el próximo estreno de Misión Imposible IV, nueva entrega de la franquicia apadrinada, y protagonizada, por Tom Cruise, que de nuevo toma las riendas dentro y fuera del plató. En este caso ha decidido entregar la dirección a un conocido de las producciones animadas, Brad Bird, que ya se encargara de Los Increíbles y Ratatouille, por lo que veremos cómo le va con las cintas de acción. Sobra decir que cuando estas líneas vean la luz ya se habrá estrenado en nuestro país, el motivo por el que quería hablar de ella es por el tipo de franquicia que ha supuesto en la pantalla grande: primero demostró allá por el año 1996 que se podían hacer buenos blockbusters, de calidad y muy entretenidos. Segundo, que se podían adaptar decentemente series de éxito de los años 70, como era Misión Imposible por aquél entonces y, por último, configuró un tipo de saga en la que el único elemento que se repite es el agente Ethan Hunt, lo que implica otra cosa….que no puede rodarse una película de este tipo sin la presencia de Tom Cruise delante de las cámaras. Sobra decir que el poder de decisión que tiene Tom a este respecto es de proporciones bíblicas, además de ser el principal productor.
Cambiando de tercio, el pasado fin de semana pude acercarme a los cines Renoir y disfrutar con la genial Carnage, estrenada en España como Un Dios salvaje, la nueva y gran película de Roman Polanski. Adaptación de una obra de teatro, canta muchísimo en varias escenas y en la estructura de la cinta, encontramos encerrados en las mismas 4 paredes a dos matrimonios, padres de dos niños que se han peleado en la escuela, por lo que deciden intentar arreglar el asunto pacíficamente. Sobra decir que según pasan las horas los más bajos instintos del ser humano irán aflorando a la superficie en estos tipos para dejar de lado las buenas maneras y las falsas sonrisas y dar paso a un desenfreno lleno de alcohol y sarcasmo de gran calidad.
La película es una obra maestra o le falta poco para serlo, y el equilibrio que Roman le da estos monstruos de la interpretación es envidiable: Kate Winslate, Jodie Foster, Christoph Waltz y John C. Reilly. Es una hora y media de auténtico buen cine, del que no se ve todos los días, más bien al contrario, brilla por su ausencia.
Por último, no puedo resistirme a comentaros las ganas que tengo de poder sentarme en una butaca y disfrutar con The Artist, esa pequeña joya francesa que viene en blanco y negro y sin sonido. Una muy querida amiga “belga” me ha conminado a verla ocurra lo que ocurra, y la verdad que del tráiler que pude ver tiene pinta de ser LA película del año. Una vuelta a los orígenes, a donde todo empezó, con un homenaje al GRAN cine de Hollywood, desde Cantando bajo la lluvia a El Crepúsculo de los dioses, pasando por Vértigo.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La gran aventura de Winter de Charles Martin Smith

De vez en cuando es bueno ver una película sensiblera, una de esas historias que hacen que agarres un buen paquete de pañuelos y no los sueltes durante las dos horas que dura la narración. Y digo que es bueno por que así te desahogas, sueltas todas las tensiones de la semana y te quedas como nueva. Pues La gran aventura de Winter es una de esas películas, pero además tiene algo más que la hace sumamente especial.

Hace pocos días mantuve una conversación con una amiga que estaba pasando uno de esos días en los que hubieras preferido no levantarte de la cama, una de esas horribles tardes que prefieres borrar de tu memoria para siempre. Ella me decía que estaba empezando a no creer en la bondad de la gente, y mi contestación fue sencilla, “es que no deberías creer que todavía existe, desapareció hace mucho”.

Tamara, después de ver esta película debo decirte que he cambiado de opinión. Todavía existe bondad en las personas, hay que buscar y rebuscar, no es sencillo encontrarla, pero todavía hay. ¡¡No dejes jamás de creer que existe, es la mejor cualidad de una persona y vivirás muchísimo más feliz que muchos de los que te rodean!!.

La película nos cuenta la historia real de un delfín que es gravemente herido y como un extraordinario grupo de personas, liderados por un niño problemático se vuelcan con el animal para que viva. La película nos demuestra como la bondad y generosidad de los animales y los niños pueden mejorar un mundo que los adultos estamos destrozando a pasos agigantados.

Sin un guión espectacular, ni unas interpretaciones brillantes, ni unos efectos especiales de última generación, la película consigue que te enamores del delfín, de su historia y de todas las personas que lucharon por él. Después de esto todo es posible!!!!!

Nadie se puede perder esta pequeña película que no es gran cosa, pero que nos enseña grandísimas aptitudes y te llena de positividad. Menos mal que os he avisado, hoy estaba sensiblera.
 

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sábado, 17 de diciembre de 2011

Como acabar con tu jefe de Seth Gordon.

¡¡¡¡A Dios pongo por testigo, que jamás perderé la fe en que exite cine de calidad!!!!. Para parafrasear a nuestra querida Escarlata O´Hara.
¡¡Ufffff!!!. Ultimamente cada vez que salgo de una sala de un cine tengo que repetirme esa mítica frase una y otra vez. Ahí me veís a mí en medio de la calle, con el puño en alto y gritando al cielo que nadie conseguirá que pierda la fé en el cine. Aunque ya me queda poca esperanza, he de reconocerlo y mucha menos después de ver esta película en la que no solo he tenido que aguantar dos horas de bromas groseras, de mal gusto, escatológicas y sexistas. Sino que además he tendido que ver como las hacían actores como Kevin Space. El gran Kevin Space. ¿Qué te han dado para que participes en este bodrio?. Espero que cobrase mucho, pero mucho dinero. También he tenido que soportar como la novia de américa, nuestra querida Raquel de Friends, hace uno de los peores papeles de su historia. Todos sabemos que quieres cambiar de registro, pero ¡¡¡selecciona, hija, selecciona!!!. Bueno, y el cambio físico de Colin Farrell, mejor lo voy a ignorar por si escribo algo de lo que luego me arrepienta.
No sé que más poneros para que no vayais a ver está película bajo ningún concepto. Es una burda imitación de Resacón el las Vegas, pero a lo bestia y de muy mala calidad. ¡¡¡Horrible!!!
Lo mejor: ummmmmm, dejarme pensar.................................¡¡¡NADA!!!!!
Lo peor: Veamos,........................................¡¡¡¡TODO!!!!!

jueves, 15 de diciembre de 2011

Conan de Marcus Nispel

Lo intenté con todas mis fuerzas, pero finalmente no me he resistido a ver la nueva versión de Conan que salió a la luz este verano. Después de ver la original, juré que nunca más seguiría las aventuras y desventuras de este bestia de personaje. Está claro que el ex gobernador de California no me convenció para nada, y a quien sí.
Pues el nuevo Conan no es que sea mucho mejor, pero al menos es algo más atractivo que el original. Sigue igual de inexpresivo, bestia, animal y carente de cualquier emoción, al menos a simple vista.
Me da la sensación de que, en esta nueva versión han dulcificado mucho la cuestión de la violencia, seguramente para que no la calificarán como para mayores de 18 años. Pero aún así, vereís sangre a raudales, miembros desmenbrados y cabezas cortadas. Pero no esperaba otra cosa, ¡¡Es Conan el Bárbaro!!.
Por lo demás, el malo es malísimo y tiene una descendencia todavía más mala todavía. Topicazos del cine de acción. Y mientras nuestro héroe crece buscando venganza y se encuentra de golpe con una hermosísima mujer, que sabe pelear, que es dulce y que, hasta sabrá cocinar (evidentemente esto último no sale en la película por que no lo debieron de considerar de vital importancia).

lunes, 12 de diciembre de 2011

Amenecer parte I de Bill Condon

Pese a quien le pese, a mi la historia de amor entre un vampiro con conciencia, un hombre lobo con cierta mala leche y una adolescente algo patosa me ha encandilado desde la primera película y me considero una fan a mucha honra. Por lo tanto no soy muy objetiva en este tema concreto, pero voy a intentar por todos los medios de ofreceros una crítica sincera.
Para empezar deciros que este fue el libro que más me gustó con diferencia, por lo tanto la película tenía muchas papeletas de ser la mejor, y efectivamente. De todas los fimls que componen la saga, está es la que se mantiene más fiel al libro con una adaptación bastante buena y un guión fácil de seguir. Los que vayáis al cine a verla os vais a encontrar una historia algo lenta, pero la acción llegará en la segunda parte.
En el guión las han suavizado mucho, pero aún así tiene algunas escenas fuertes y algo violentas, pero nada que impida que un adolescente vaya al cine a verla. ¡¡Cosas peores ha visto en otras películas!!!.
En definitiva, una gran película para los seguidores de la saga, pero para los que no os guste mucho el tema, ir a ver otra peli. Os tiene que haber enganchado mucho la historia para que os guste de verdad.

viernes, 9 de diciembre de 2011

La Conspiración, de Robert Redford



Todos conocemos ese tipo de películas en las que al empezar se comete un delito, (asesinato, generalmente) y toda la trama gira alrededor de un juicio, en ocasiones eterno, que termina con el discurso emotivo y radical de un abogado hacia el condenado. Sobre esa tipología en concreto, conviene advertir que existen dos variantes. Las primeras, a las que personalmente llamo “películas pre-siesta” y que son la mayoría, son aquellas que suelen emitirse en televisión en horario de sobremesa y que son tremendamente soporíferas, esas cintas largas y aburridas carentes de emoción y cuyo objetivo fundamental es hacernos dormir plácidamente hasta que el discurso final de ese abogado nos despierta y nos hace darnos cuenta de que hemos vuelto a caer en las redes de Morfeo. En el segundo grupo están las obras maestras. Esta película entra dentro de esta última familia.
La conspiración relata el juicio que se produjo a raíz del asesinato del presidente de EEUU, Abraham Lincoln, pero centrándose en la lucha de una madre por su propia inocencia, condenada a morir ahorcada por colaborar en la conspiración creada para el magnicidio. Muy interesante además los momentos históricos que nos brinda, con un Lincoln agónico trasladado a una casa particular y los momentos angustiosos que vive un gobierno en estado se shock tras la muerte de su presidente.
Todo en la película es puro arte. Se nota que Robert Redford se ha ido refinando con el paso del tiempo. Si en gente corriente conseguía el Oscar y el respeto de crítica y público y en el río de la vida lograba una perfecta armonía entre el mundo estético y el mundo narrativo, es en la conspiración donde consigue que el placer inunde nuestras retinas con la bella fotografía y el perfecto montaje. Jamás había visto un Washington de finales del siglo tan visualmente atractivo y atrayente. Realmente te invita a pasear por esas calles y disfrutar con cada segundo que se muestra en la cinta.
Tal vez sea por ese seductor ambiente, la cinta no se antoja pesada y gracias a su cuidada estética otorga cierto grado de complejidad a una historia quizás demasiado simple. Es en eso precisamente donde la película pierde puntos. Muestra un exceso de “clichés” demasiado evidentes que nublan la perfecta armonía de su fotografía.
Tampoco se entiende como Redford no ha contado con actores más conocidos que le hubieran dado más importancia a la cinta y también más calidad interpretativa. Mencionar a Robin Wright, que interpretó al amor eterno de Forrest Gump y que se muestra perfecta como Mary Surrat, la mujer condenada y a Evan Rachel Wood, digna de mención y que en España algunos la conocemos por el papel de Reina Sophie-Ann en la serie True Blood. El mas desaprovechado es sin duda James McAvoy, que si bien no desafina, si parece bailar en algunas ocasiones.

Es, resumiendo, una película visualmente perfecta y entretenida, muy al estilo de otras cintas como JFK o Kramer contra Kramer y todo un ejercicio de historia americana que de vez en cuando nos gusta ver en el cine. Muy recomendable.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

La fila 11. Expectativas Creadas


¿Cuál es la influencia que ejercen sobre nosotros los premios cinematográficos? ¿Determina el palmarés de una película que nos decidamos a verla? La respuesta, en la mayoría de los casos, parece clara: Sí.
Cuando nos “venden” que cierto drama con aires clásicos y pocos momentos de grandiosidad que trata sobre un rey tartamudo ha conseguido nosécuántos premios Oscars, hay una especie de pulsión interior que nos “arrastra” hasta una sala de cine (a ser posible en una butaca de la fila 11, ¿recuerdan?). Cuando nos enteramos de que cierta película con actores de renombre y director de culto ha ganado el “Premio más importante del Festival de Cine más importante”, aquellos que gustamos del séptimo arte no podemos dejar de verla, aunque lo que nos encontremos después sea un ejercicio de petulancia del realizador y aquellos magníficos intérpretes apenas tienen alguna frase…
Pero quiero ir más allá. Porque no sólo los premios aseguran el éxito en taquilla, sino que, cada vez es más fuerte e influyente la opinión de los usuarios en blogs, foros y webs de cine. En realidad, siempre ha sido así, es el clásico método del boca oreja que, gracias a la red, ha adquirido unas magnitudes que me atrevo a calificar como kingkongnianas, y crea de manera indiscriminada una serie de valores cinematográficos colectivos que, en la mayoría de los casos, son de usar y tirar, pero que consiguen un arraigo social exprés tan profundo que posicionarse en contra puede llegar a resultar incluso destructivo para quien lo haga. Algunos ejemplos más o menos recientes: Si hace un par de años decías que habías detestado Avatar, la gente te miraba mal e incluso podías provocar rechazo en determinados círculos frikis. De la misma manera que posicionarse en contra de una “obra maestra” como No es país para viejos, de los hermanos Coen, podía crearte enemigos gafapastas.
Es decir, en buena medida, entre unos y otros, se conforman las expectativas que tenemos hacia los largometrajes que van llegando a las salas. Pero cuidado, porque estas expectativas pueden jugarnos una mala pasada. Cuando las alabanzas son excesivas y te preparas para ver una película de 10, no es complicado que salgas del cine habiendo visto una buena película, sí, pero que te ha sabido a mediocridad. El caso contrario es mucho más reconfortante: si algún osado se decide a ver una película que no para de cosechar ataques, puede salir del cine y efectivamente pensar que ha visto una “considerable mierda” o, en el mejor de los casos, salir con una sensación positiva (lo que acarrea, a su vez, entrar en el juego de defender una película atacada y ser igualmente atacado).
En las últimas semanas he visto dos películas que, en mi imaginario, tenían unas expectativas creadas elevadísimas, y son las que me han llevado a escribir este artículo: Melancolía, de Lars Von Trier (con Kirsten Dunst galardonana como Mejor Actriz en Cannes) y Criadas y señoras, que no para de recibir elogios de crítica y público y parece que es ya una de las favoritas para los próximos premios Oscars. Las dos me han gustado. Ambas son buenas películas, con destellos del mejor cine actual, pero no me han parecido las obras maestras que me vendían a bombo y platillo. Y el regusto no es tan dulce como esperaba.
Por eso, y en definitiva, creo que es necesario ser cauteloso, mantener la cabeza fría a la hora de ver una película, dejarse llevar únicamente por las voces y las imágenes que escuchamos y vemos en la pantalla, lo que no supone el aislamiento previo, sino la elección adecuada de sitios y círculos cinematográficos que eviten llevarnos a la creación de expectativas erróneas. ¿No creen?

lunes, 5 de diciembre de 2011

Medianoche en París, de Woody Allen



Woody Allen siempre consigue una magia especial en sus películas. Si en Annie Hall lograba encandilar a un público jóven gracias a sus múltiples giros jugando con las reglas cinematográficas, en esta ocasión coquetea con el tiempo y el espacio, situando al mismo personaje en varias épocas distintas de la historia con un bello París como telón de fondo.
Y es que París es el personaje principal de esta bonita historia. Un París bohemio, que reparte arte por cada esquina y que ejemplifica ese arte hasta en el magnífico cartel promocional, uno de los mejores que se han publicado en los últimos años. Un París que nos presenta a sus más ilustres personajes, propios y ajenos, y que nos muestra la ciudad en sus mejores años. Woody Allen escribe y dirige una historia bohemia que, previsiblemente,es una de las mejores historias sobre la ciudad del amor.
Pocas cosas fallan en la cinta, un guión sorprendente y original, que casi con total seguridad se llevará la nominación al Oscar, y una fotografía con colores claros y afrancesados. Un sonido de saxos al más puro estilo Allen y una gran puesta en escena. Lástima del reparto. Marion Cotillard, guapísima en su personaje de los años 20 y Rachel McAdams son las únicas que se salvan de la quema. Owen Wilson, que nunca ha sido un buen actor, desprovecha la oportunidad de su vida al tratar de imitar en gestos y balbuceos al mismísmo Allen, ¿como se atreve?, es una pena porque hubiera quedado infinitamente mejor si hubiera hecho de sí mismo. Lo de Adrien Brody ya es otra cosa. Lo suyo es una burda, triste y patética imitación del gran Salvador Dalí que chirria hasta decir basta y desmerece parte del trabajo de toda cinta. Brody juega con fuego y se quema en la que es una de las peores interpretaciones que he visto últimamente.
Mención especial merece Sonia Grande, nuestra diseñadora de vestuario más internacional, que no defrauda y una vez más acierta en el complejo mundo de Allen, como ya hizo en Vicky, Cristina, Barcelona.

No es la mejor cinta del neoyorkino, pero si que entra dentro del selecto grupo de las mejores. Algo bastante destacable sobre todo después de sus últimos tropiezos incluyendo la desafinada Match Point, muy valorada por muchos pero carente de calidad. Parece que Woody vuelve a refinarse, ojalá fuera cierto.

martes, 29 de noviembre de 2011

Tentación en Manhattan de Douglas McGrath

No esperaba gran cosa de la película, y no me equivoqué. Repleta de esteriotipos ridículos trata el trillado tema de como las mujeres triunfadoras hacen malabalismos para compajinar su maravilloso trabajo en las altas esferas y el cuidado de sus hijos. Y yo me pregunto, ¿Donde están esos padres que todo lo hacen a las mil maravillas?.
Dejando al margen luchas entre los sexos, tampoco es que la película aporte gran cosa. Sarah Jessica Parker está, como siempre, haciendo el mismo papel que llevan años haciendo, solo que en esta ocasión lleva a dos niños bajo el brazo. Rodeada de actores que le dan algo de caché al film, aún así no consiguen que le de algo de calidad.
Se termina por convertir en una historia aburrida, llena de tópicos machistas o feministas, depende de quien lo mire. La verdad es que, aunque no es de lo peor que he visto ultimamente, tampoco es algo que merezca la pena ver, ni siquiera confiando en pasar un rato divertido.
Por cierto, la actriz debería mirarse las manos. Tiene una cara lisita y joven, con unas manos que se parecen más al estropajo nanas de toda la vida.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Dime cuantos de Mark Mylod

De nuevo, me senté en una cómoda butaca del cine para ver una película de la que no esperaba nada (¡menuda rachita que llevo!, pocas películas merecen la pena) y efectivamente esta no iba a ser una excepción.
Parece repetitivo, pero es que tengo la sensación de haber visto la misma película una y otra vez, pero con protagonistas diferentes. ¿Dime con cuantos?, está llena de topicazos sexistas como que una mujer, para conseguir marido tiene que ser otra persona. Fingir que nos gusta hacer lo mismo que a los hombres nos garantizará un fututo como la señora mantenida de alguien o madre de cuatro pequeños rubios con grandes rizos. ¡¡¡¡Pero en que siglo vivimos!!!!!. Al final de la película el guionista, el director o el que fuera el encargado de todo aquello trató de arreglarlo con la clásica moraleja. ¡¡Si eres tú misma serás más feliz!!!.
¡¡Menos mal, los guionistas americanos han descubierto que la Tierra es redonda!!.
Pero vamos a olvidarnos del guión encorsetado y machista (por qué sino no terminaría nunca) y vamos a centrarnos en las interpretaciones (bueno, he sido bastante optimista). Chris Evans, está en su línea. Buenísimo con está, y él lo sabe de sobra, explota su físico de manera exagerada. Y no es que me esté quejando. Para el guión y la historia que he tenido que soportar, que el 60% del tiempo Chris Evans salga desnudo, pues al menos compensa un poco las ganas que me dieron de tirarle a la pantalla un zapato. Y Anna Faris, su compañera de viaje. Mientras la veía en la pantalla solo me salía una pregunta: ¿Qué le pasa a esa chica en la cara?. Parece que se ha enchufado Botox a granel, no tiene expresividad ninguna, ni aunque lo intente.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Desde un pequeño rincón de Madrid. El renacer de los muertos en el Far West






Si el mes pasado decía que quería “huir” un poco de los géneros propios de mi blog para no saturarme tanto la cabeza, en esta entrada voy a contradecirme totalmente, la primera de muchas contradicciones que posiblemente haga con un descaro cercano al del Mark Zuckerberg de la oscarizada Red Social.
Y es que hoy nos adentraremos en unos terrenos un tanto pantanosos que se sitúan en el contexto general del Western, género típicamente norteamericano con permiso de películas como Blackthorne o del Spaghetti Western. Si bien, es cierto que hablaremos del western, no es menos cierto que no lo haremos al uso clásico del género, sino en una variante que ha surgido hace bastante poco. Sin darle más vueltas, quería dedicar este mes a la exitosa serie The Walking Dead, con motivo del cercano estreno de su 2º temporada (posiblemente cuando éstas palabras salgan a la luz ya se haya estrenado en España).
Y es que podremos disfrutar viendo como el mundo se dirige inexorablemente hacia el Apocalipsis de la mano de un peligroso virus que hace levantarse a los muertos de sus tumbas con mala leche y muy hambrientos.
Posiblemente el espectador no iniciado en la serie pensará al ver el tráiler “ya está, otra de zombies”, y no le falta razón pues parece que el género de los muertos vivientes ha estallado en la última década de una forma bastante asombrosa. Películas como El amanecer de los muertos, giros de tuerca que intentan explicar el asunto de un modo científico como 28 días después o 28 semanas después, e incluso con un toque más cómico como la divertidísima Zombies Party, se han encargado de darle caña a los “caminantes”. También podemos enorgullecernos de nuestro cine patrio de la mano de Jaume Balagueró y el señor Plaza con la saga REC (que por cierto tiene en el horno una tercera parte y una precuela).
Aunque en lo que a historias con zombies se refiere no podemos olvidarnos del más grande, el jefe, el inigualable George A. Romero, y su genial La noche de los muertos vivientes. Con un blanco y negro estupendo para la historia, un puntito gore y unos planos absolutamente terroríficos como aquella niña que roe paulatinamente los huesos de su madre.
La serie viene a ser la adaptación de un cómic que cuenta con 14 volúmenes y 84 capítulos escrito por Robert Kirkman e ideado sobre la base de los postulados que asentó Romero con su película, sus zombies se basan en los mismos diseños que se utilizaron para su película. Quien esto escribe no los ha leído, pero entendidos en la materia me dicen que los cómics son bastante mejores que la serie. De hecho, las motivaciones de Kirkman no pasan por explicar cómo se ha llegado o producido el Apocalipsis zombie, mientras que en la serie vemos recurrentes flashbacks que nos van desvelando un poquito más de la catástrofe.
Los actores, en general, no son muy conocidos, lo cual ayuda bastante para no encasillar ningún personaje, evitando prejuicios innecesarios. Y el punto fuerte de la historia se sitúa básicamente en la convivencia que se hace imperativa entre unos pocos supervivientes, con los roces y conflictos que ello supone. Realmente vienen a trasladarse los problemas que pueden surgir entre un núcleo pequeño de gente encerrados en un espacio cerrado a una situación post-apocalíptica con zombies. La diferencia es que el espacio cerrado ahora será la Tierra, y la claustrofobia viene determinada por el hecho de ser, aparentemente, los únicos supervivientes rodeados por hordas de zombies.
Decía que estamos ante un nuevo género de western porque utiliza muchas de sus claves: quizás la más llamativa sea el enfrentamiento entre la ley civil y la ley natural, pues se llega a un contexto en el que ninguna de las reglas sociales ni acuerdos alcanzados en sociedad valen ya. Sólo vale sobrevivir en un contexto absolutamente hostil. La estética recuerda también con esos paisajes naturales, grandes angulares y el protagonista que quiere encontrar a su familia con un revólver colt como herramienta de trabajo.
Aunque es una serie que llega en el momento justo para aprovechar una historia de zombies, en un pequeño parón de ese aluvión que hemos sufrido en el género, veremos cómo se desarrollan las temporadas. Ese tramposo formato de 6 capítulos por temporada, habrá que estar atentos al desarrollo de la historia y las dosis de tensión que nos darán. De momento sólo cabe felicitar a AMC y esperar a que se desarrollen los acontecimientos.

martes, 22 de noviembre de 2011

Crisadas y Señoras de Tate Taylor

¡¡Qué extraordinaria y maravillosa película ha llegado a nuestro cines en fechas recientes!!. Con un poco de tiempo se convertirá en uno de nuestros imprescindibles sin ninguna duda. Se habla mucho de ella para los Oscars 2012, y si es así yo sería la persona más feliz del planeta, por que se estarían recompensando la genialidad, el talento y las buenas, buenisimas interpretaciones.
Las dos mejores interpretaciones corren a cargo de Viola Davis y Octavia Spencer. La primera interpreta a la callada y prudente Aibileen, una criada que tras perder a su propio hijo en un terrible accidente se centra en criar a los hijos de sus señoras blancas sin hacer demasiado ruido. Está magistralmente interpretada y te trasmite tantísima fuerza que dan ganas de correr a la pantalla y abrazarla. La segunda, interpreta a la mejor amiga de Aibileen, una simpática y descarada criada que proporciona los mejores momentos cómicos de la película, haciendo un genial contrapunto de su mejor amiga. Ambas deciden ayudar a Skeeter, una futura escritora que acaba de terminar en la universidad y de vuelta a su hogar, ve ciertas injusticias llevadas a cabo contra las criadas de color por sus amigas blancas, y decide luchar contra ellas.
Las tres protagonistas están rodeadas por un genial elenco de actrices que le dan al film una fuerza casi mágica, como hacía mucho que no veía en el cine. Que nadie se pierda el papel de Bryce Dallas Howard, que da vida a una clasista y racista mujer, desprendiendo una cantidad ingente de mala leche y odio que te hace tener ganas de vomitar.
Voy a lanzar una pregunta al aire, a ver si alguién me puede contestar: ¿Como podemos los seres humanos ser tan despreciables, crueles y rastreros con seres de nuestra propia especie, con nuestros hermanos?. Ni los animales más carentes de sentimientos tratarían tan mal a sus propios congéneres.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Margin Call de J.C Chandor

Raro es que nos encontremos con tal acumulación de talento en los mismo créditos iniciales. Ya, solo por eso, la película promete, y una vez que la he visto no me ha defraudado en absoluto.
Intesa hasta límites insospechados, te narra el inicio de la crisis económica que estamos viviendo desde el punto de vista de los culpables de la misma lo cual, ya de por si, te genera ansiedad y mala leche. Sobre todo cuando el film te narra sin tapujos como, algunas personas, ganaron mucho, pero muchisimo dinero realizando una operación que sabían de ante mano que destrozaría la vida de miles y miles de personas.
Olvidandonos del espinoso tema que toca magistralmente la película, si pensamos en la actuaciones nos encontramos ante un gran dilema. Sería dificil destacar a alguno ya que todos, incluida la mismisima Demi Moore están mucho más que correctos. Jeremy Irons, solo sale unos minutos, pero consigue hacer que odiemos y entendamos al mismo tiempo a su personaje, el jefe de todos y el que toma la decisión final. Simon Baker, que para quien no reconozca el nombre es el protagonista de El Mentalista, utiliza con maestría su habitual inexpresividad para transmitir la frialdad de su personaje, haciendo una gran interpretación. En el mismo apartado de inexpresividad podemos incluir a Demi Moore, que en esta ocasión, no está brillante pero, rodeada como ha estado de tantísimo talento tampoco puedo desmerecer su actuación.
Los mejores, con muchísima diferencia, pero mucha, mucha son Zachary Quinto, Paul Betany y el grandísimo Kevin Spacy. Que tres grandes actores tenemos ante nosotros en los cinco primero minutos de metraje. Zachary Quinto ha abandonado temporalemente la nave Enterprise para meterse en la piel de un inexperto pero avispadísimo analista, que destapa todo el follón. Está comedido cuando tiene que serlo y expresivo cuando debe. Después de la nueva versión de Star Trek ya me conquistó, pero en está película ha ganado una fan incondicional. De Paul Betany y Kevin Spacey ya era fan, solo me han confirmado que lo soy con razón. Están explendidos los dos.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Tiburon 3D de Davis R. Ellis.

¡¡Que nadie se equivoque!!. Esta película lo único que tiene en común con la original del gran Steven Spielberg es la T de Tiburón. Lo demás es radicalmente diferente. Para empezar, la acción se situa en un lago. ¡¡Señores guionistas de Hollywood!!. Aceptamos que para darle mayor emoción al asunto tengan que tomarse ciertas licencias artísticas, pero que nos encontremos con un tiburón Toro en un lago es inverosimil, pero con una manada. ¡¡Se han pasado!!. Suficiente tengo con no poder bañarme en el mar gracias a la mítica obra maestra de Steven Spielberg como para que ahora lleguen ustedes y me acoten también los lagos y ríos del mundo. Demasiada agua que esquivar para mí.
Ya que me proporcionaís esta oportunidad, la voy a aprovechar para hacer terapia. Lo reconozco, me dan pánico los tiburones. No me meto en el mar desde hace años, por si las moscas. Pero después de ver esta película, no he mejorado (eso sería imposible), pero la verdad es que me ha afectado poquito. Lo seguidores de la saga de Tiburón, y hablo de la original, sabrán lo que he sentido al ver este film cuando les diga que he salido con peor sabor de boca que cuando vi Tiburón 3 y Tiburón 4, que mira que son malas.
Es mala, muy mala. Tanto el guión como los actores, y sobre todo, los tiburones están muy mal hechos. He perdido hora y media de mi vida viendo como unos bichos robotizados con dientes se zampaban a un grupo de universitarios uno detrás de otro. ¡¡¡Que horror!!!

Por último quisiera maldar un mensaje a mi estimado y querido compañero de blog y de programa. Antonio, ¡¡He sido perfectamente capaz de ver la película!!. Creo que me acabo de anotar un tanto, pero mejor tú no la veas, ya he sufrido yo de cine malo por los dos. Un beso.

martes, 15 de noviembre de 2011

Las aventuras de Tintin: El secreto del Unicornio de Steven Spielberg

Antes de que apareciera la película, yo estaba totalmente convencida de que Tintín era un repelente niño sabiondo que alardeaba de tener todo el conocimiento del universo entre sus dos orejas y su tupé, y una vez que salí del cine debo decir que mi opinión sobre el joven aventurero belga, no ha cambiado en absoluto. Sigo pensando que lo sabe todo y no le importa dejar a los de su alrededor como unos incultos integrales. Sin embargo, quien verdaderamente me ha conquistado es el capitán Haddock, un alcohólico incorregible que aporta todas las notas de humor de la película y el verdadero héroe del cómic, Milú.
Estamos ante el predecesor de Indiana Jones, con una coincidencias magistrales que nos hacen darnos cuenta que ambas películas están dirigidas por el mismo genio, Steven Spielberg. Rodada con unos efectos que te ponen la piel de gallina, consigue que en ciertos momentos se te olvide por completo que estás viendo una película de animación y no hay personajes de carne y hueso. Eso solo lo pueden conseguir la unión de dos magos de la magia y genios por derecho propio dentro del mundo del cine, Steven Spielberg y Peter Jackson. ¡¡Ojala vuelvan a unirse pronto y en muchas más ocasiones!!.
Con un guión digno de los mejores héroes de acción y toda una gran variedad de personajes, desde los más malvados hasta los más cómicos, esta película nos transporta por todo el globo en una secuencia de acción y aventuras para todos los públicos. Llevar a vuestros hijos a ver a Tintin y descubriran un mundo grande y maravilloso, donde la fuerza de la amistad puede con casi todo.
De verdad, solo espero que el productor de la cinta, Peter Jackson y el director de la misma Steven Spielberg no solo rueden una segunda parte (que ya está en proyecto), sino que rueden muchas películas más. Me recuerda a la maravillosa unión entre Steven Spielberg y George Lucas. ¿Que saldría de un proyecto donde estos tres genios se unieran?, ¿os lo imaginaís?.



¡¡Me ha encantado!!

sábado, 12 de noviembre de 2011

La Deuda de John Madden

Película que se sitúa en el Berlin post segunda guerra mundial donde un peligroso triangulo amoroso se une a una peligrosa misión que pretende capturar y juzgar al mayor criminal del Tercer Reich. Una mezcla de sensaciones que te mantienen pegado a tu butaca, aunque he de reconocer que esperaba muchísimo más de ella.
Con un guión fuerte y muy dinámico no escapamos a las sorpresas y a los giros inexperados, cosa que se agradece ya que no es una película de acción. El director consigue que no sea un film lento, sino todo lo contrario, es una película que prácticamente no te permite pestañear viendo como tres agentes especiales del Mosad conviven tratando de llevar a buen puerto la misión que les han encomendado y a la vez, tratando de superar los sentimientos que están naciendo entre ellos.
Las interpretaciones, poco hay que decir cuando nombramos a la gran Helen Mirren. Cuando esa mujer aparece en pantalla, llena cada poro de ella de calidad interpretativa y fuerza expresiva. Su réplica de juventud la interpreta una desconocida en nuestro país, pero que espero que tengo un futuro fructífero ya que su interpretación está más que a la altura del resto, Jessica Chastain, a la que podemos ver en la recien estrenada Criadas y Señoras. ¡No está teniendo un mal año!.
Las dos actrices hacen desaparecer a los personajes masculinos de la historia, haciendo de La Deuda una película de mujeres donde ellas brillan con luz propia. El cuarteto masculino realiza sus interpretaciones de manera más que correcta, pero siguen siendo ellas las que llevan la voz cantante.
Con una fotografía oscura y triste, digna de la época que les tocó vivir a los protagonistas, la historia te sumerge en un tornado de emociones que vives gracias a los protagonistas. Una lluvia de amor, odio, miedo y rencor que te translada a una de las épocas más ocuras y terribles de nuestra historia reciente, El Holocausto. Aunque, advierto, no hay imágenes duras ni directas de ese momento historico concreto, si te imaginas lo que vivió el pueblo judío una vez que terminó la guerra y fueron conscientes de lo que algunos alemanes habían hecho con sus compatriotas.
En resumen, una más que digna película por la que merece la pena dedicarle dos horas de tu tiempo. No creo que os la debáis perder, aunque es cierto que espera muchisimo más de ella. Esto es lo que no la hace perfecta!!!!

FIC Móstoles. Festival de Cortos




Esta semana hemos asistido al Festival Internacional de Cortos de Móstoles, (Fic Móstoles), un festival muy necesario para el cine en general y para estas pequeñas historias en particular, llenas de mucho arte pero que muy dificilmente consiguen llegar al gran público. Cinco días para visionar estas pequeñas joyas del cine y para entender un poco mejor este maravilloso mundo.
Han sido 25 cortos los seleccionados en el festival, todos de un gran nivel, que pondrán las cosas dificiles al jurado a la hora de otorgar los premios. De todos ellos, mis favoritos, por su calidad, su originalidad y su buena puesta en escena son:

Dulce, de Iván Ruiz

Uno de los más bellos. Cuenta una historia cruel y triste pero narrada, como si de un cuento se tratara, por la actriz Asunción Balaguer. Dos generaciones que caminan juntas en una misma dirección. Protagonizado por Pedro Peña, Fely Manzano, Miriam Martín y Santiago Díaz



El Orden de las Cosas, de César Esteban Alenda y José Esteban Alenda

Un corto muy duro que habla sobre el maltrato a la mujer pero contado de forma muy original y distinta a lo anteriormente visto. Con una genial Manuela Vellés, que no dice ni una sola palabra en todo el corto pero que lo dice absolutamente todo. Una de las favoritas a alzarse con el premio a mejor Actriz.




Casa, de Carlos Martín

Una historia cargada de sentimiento y un ejemplo más de la lucha a la que se enfrentan diariamente miles de personas con hijos y nietos que dependen de ellos para sobrevivir. El discurso final del actor Maximiano Márquez es uno de los mejores que se han escuchado en el Festival.

Lines, de Daniel Chamorro

Nominado al Mejor Cortometraje Extranjero, proveniente de Reino Unido pero con director español, nos enseña las consecuencias de establecer fronteras y límites en el mundo pero estableciendo estas mismas normas en una familia que marca líneas por toda la casa. Toda una lección que deberíamos aprender.


Al servizio del cliente, (Al servicio del cliente), de Beppe Tufarulo

Un bonito y genial corto Italiano en el que todo el personal de un supermercado en el turno de noche intenta que dos de sus clientes se enamoren. Es lo que hace el aburrimiento, ¿no?

La Hégira, de Liteo Deliro

Breve historia de la inmigración, contada desde el punto de vista de Mohamed, un chico que intentará huir de su país para dar una mejor vida a su familia.

Jugando con la muerte, de Paul Urkijo

Producido por el presentador Christian Gálvez, relata el fin de una vida, la de un anciano aburrido de todo y que encuentra consuelo en huir de la muerte jugando con ella y escapando de su destino. Algo que divierte profundamente a la propia muerte.



Hemos querido hacer una quiniela con los posibles resultados y para nosotros estos serían los ganadores:
Ismael
Ganador Segunda Opción
Mejor Cortometraje Nacional El Orden de las cosas Dulce
Mejor
Cortometraje Extranjero
Lines Al servizio del
cliente
Mejor Actor Maximiliano Márquez Raúl Sender
Mejor Actriz Manuela Vellés Marta Belenguer
Premio del
Público
Dulce Jugando con la muerte
Antonio
Ganador Segunda Opción
Mejor Cortometraje Nacional Algo Queda El Orden de las cosas
Mejor
Cortometraje Extranjero
Lines Al servizio del
cliente
Mejor Actor Maximiliano Márquez Javier Gutierrez
Mejor Actriz Manuela Vellés Fely Manzano
Premio del
Público
Dulce El Orden de las cosas

Mañana Domingo saldremos de dudas. ¡¡¡ Suerte a todos !!!


miércoles, 9 de noviembre de 2011

La fila 11. La fábrica de los sueños ajena a la crisis

Leí en algún sitio que la fila 11 es, en una sala cinematográfica, la más adecuada para que un crítico de cine valore una película. Por eso, esta sección que estreno hoy en este espacio lleva este nombre: La fila 11.
Llegó aquí cuando la cartelera comienza a animarse, por fin, tras el letargo veraniego. Porque durante los meses de calor (y este año el calor se ha prolongado mucho) las productoras consideran que nuestras neuronas están achicharradas y somos incapaces de ver una película que invite a la reflexión o profundice en cualquier asunto, salvo contadas excepciones.
Ahora llegan los que presuponemos –y deseamos- como los mejores estrenos del año, aquellos que colmarán el palmarés de premios nacionales e internacionales y, lo más importante, llegan los estrenos que colmarán también nuestros corazones. Porque, al fin y al cabo, de eso se trata, de que las películas nos pellizquen de una u otra forma. Que nos hagan reír a carcajadas, que nos hagan llorar, que nos estremezcan las entrañas o que se adentren en nuestras retinas con sus colores y sus efectos especiales, cada vez más impactantes.
No sé muy bien qué es lo que nos depara el futuro, pero la verdad es que, al menos, en lo que al cine respecta, parece que será interesante. Ya se han estrenado, con factura española, Mientras duermes, la que parece la confirmación de Jaume Balagueró como director de primera categoría; La voz dormida, el regreso de Benito Zambrano a las salas tras varios años de silencio y al universo femenino que tan bien captó en Solas, su ópera prima; y La piel que habito, la última gran obra maestra de Pedro Almodóvar, que una vez más ha sido obviado por los académicos para representar a España en los Oscars.
Y se ha estrenado lo nuevo de Steven Soderbergh, con un reparto de lujo, como viene siendo habitual; de Lone Sherfig, quien conquistara al mundo con An education y que regresa con One Day y una Anne Hathaway criticada por no conseguir un buen acento inglés; y Criadas y señoras, la revelación del año.
En las próximas semanas Roman Polanski, Steven Spielberg o Clint Eastwood serán los directores que ocuparán las portadas. También lo hará Meryl Streep y su dama de hierro, que “amenaza” con darle el tercer Oscar a la estadounidense.
De todo ello quiero hablar desde mi fila 11, reflexionar sobre algunas interpretaciones, sobre premios y festivales, sobre el poder de los críticos y la prensa, hablar de las cosas pequeñas y también de las cosas grandes que esperamos encontrarnos en las pantallas, hablar, en definitiva, del cine que quiero, que queremos todos, para que, ajena a esta crisis económica que nos sacude, la fábrica de sueños del séptimo arte no deje nunca de funcionar.
Gracias al equipo de Ponte en pie por hacerme un lugar en su espacio y, a todos los lectores, quiero decirles que, en mi fila 11, sois bienvenidos, aquí tenéis un hueco confortable para hablar de cine.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Johnny English de Peter Howitt.

¡¡¡Oh, Dios mío!!!!. No sé ni por donde empezar.
No hay nada más horrible que ver una película que se supone que es una comedia absurda y no soltar ni la más leve sonrisita. Que dos horas de sufrimiento más grande.
Rowan Atkinson es más él mismo que nunca. Ni en los momentos más gloriosos del personaje Mister Been ha llegado a hacer tanto el ridiculo como en este film. Roza la verguenza ajena y no hace ni pizca de gracia.
Rodeado de grandes actores de todas las nacionalidades, podríamos destacar a Gilliam Anderson, la mítica Agente Scully, que para los que somos incondicionales fans de Expediente X solo nos dejaba la opción de cerrar los ojos y confiar que no tuviera demasiados minutos en la película, por que nuestro gran mito se ha venido abajo. Y no es que la chica lo haga mal, es que tampoco hay demasiado de donde sacar en un guión repleto de obviedades y repeticiones que hacen que la película se te haga terriblemente larga y muy aburrida. Si no llego a estar en una sala de cine, hubiera tenido que parar la película cada 15 minutos para tomar aire y desintoxicarme de tanta tontería.
No sé que más decir, solo que, por favor, no pierdan ni el minuto en decidirse si deben verla o no. Quédense en casa con un libro, con sus hijos o en pareja, o incluso solos. Aprovecharán muchisimo más el tiempo, eso seguro.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

XX Premios Unión de Actores




El pasado Lunes tuvo lugar la XX edición de los premios Unión de Actores, una gala que debía haberse celebrado a principios de año y que se retrasó a causa de las elecciones para elegir la nueva junta directiva de esta unión. Estos premios, con una gran carga reivindicativa, (que genial ver a Beatriz Carvajal vendiendo camisetas a la entrada para la casa del actor), los entregan los propios artitas y tienen como particularidad que se dividen en cuatro categorías: mejor actor/actriz principal, actor/actriz secundario, actor/actriz de reparto y actor/actriz revelacion en cine, teatro y televisión.
- Estos premios son muy familiares y divertidos, a pesar de que no son tan mediáticos como los Goya.- Nos confesaba Raúl Arévalo.
A pesar de que las películas nominadas eran del año pasado, pudo verse a muchos actores que no quisieron perderse la gala desde el Crico Price de Madrid:
- A nosotros nos hace mucha ilusión que los propios compañeros te nominen a unos premios como estos. Le dan mucho valor- declaraba para nuestro programa Alexandra Jiménez, nominada a mejor actriz protagonista en televisión.
La gala comenzaba con algo de retraso y con un Pepín tré como maestro de ceremonias algo distraído, dando la sensación de que carecía de guión e improvisando cada vez que salía al escenario. Después de un largo y angustioso discurso político de un miembro de la junta directiva, (cómo nos gusta a los españoles eso de los discursos largos, deberíamos aprender un poco) se entregaban los premios de la televisión, donde las series de Telecinco Aída, Acusados y La Duquesa se alzaron con los primeros puestos. Aitor Luna se hacía con el premio a mejor Actor secundario por Gran Reserva y Javier albalá ganaba el actor protagonista por la serie de TVE Pelotas.
Seguidamente se repartieron los premios de teatro, donde la obra la función por hacer, se hacía con los premios de mejores actores de reparto, para Raúl Prieto y Manuela Paso. María Morales y Ginés García Millán ganaban el premio a mejores actores secundarios y Gloria Muñoz y Carlos Hipólito con el premio a mejores actores protagonistas.
Después de la actuación de la irónica poetisa Ajo y de una breve aparición del mago Jorge Blass, se entregaba la mención especial a mujeres en Unión para las Abuelas de plaza de mayo, con un discurso muy emotivo que puso al circo en pié.
Tras una actuación algo pesada y larga aunque divertida de Pepe Viyuela, se entregaban los premios revelación para la guapísima Bárbara Lennie, a quien veremos en la nueva cinta de Imanol Uribe, Miel de naranjas y al joven Manuel Camacho, muy tierno y emocionado al recoger el premio por su papel en Entre Lobos.
Pilar Bardem y Fernando Chinarro subían al escenario para entregar el premio a los mejores actores protagonistas de cine, que fueron a para a la emocionadísima Sonsoles Benedicto, que dedicó el premio a su hija fallecida y a Javier Bardem, premio que recogió su madre en un discurso muy cómico muy a su estílo:
-Javier no ha podido venir porque está trabajando. Está intentando matar a Bond, (está rodando el villano de la nueva película de James Bond) y le dedica el premios a su santa madre que soy yo. Bromeaba la actriz.
La gala finalizaba con el premio especial a toda una vida para Asunción Balaguer, que recogía emocionada el premio de manos de sus nietos.
Una gala entretenida y amable, sin florituras ni protocolos, tan solo unos amigos entregando unos premios a otros amigos. Que fácil sería si fuera siempre así.


Lista de Ganadores

lunes, 31 de octubre de 2011

Los amos de Brooklyn de Antoine Fugua.

Reparto de auténtico lujo que nos muestra un durísimo retrato sobre las debilidades humanas, poniendo a tres policías de Nueva York es situaciones límite. Algunos cederán a la tentación y se dejarán corromper mientras que otros eligen el camino de la honradez, por muy caro que les cueste.
La película se hace, en algunos momentos algo lenta y larga, pero un cuidado guión y, sobre todo, una mágnificas interpretaciones la hace un film digno y muy apetecible. El reencuentro de dos míticos actores, cada uno en su género, como son Richard Gere y Wesley Snipes junto con otros dos actorazos, Don Cheadle y Ethan Hawke hacen que no quieras perder de vista ni uno solo de los intensísimos minutos que viven estos hombres en una ciudad que te conquista nada más llegar, Nueva York.
Con secundarios también de lujo como Lilly Taylor, Bill Patton, Ellen Barkin entre otros podemos decir que gran parte de la flor y nata de Hollywood se ha unido para presentarnos un durísimo relato.
Aún así, la película carece de movimiento, es terriblemente lenta lo que hace que en ocasiones el espectador pierda el hilo argumental, sumergiendose en sus propios pensamientos. Quizá es la única pega que le pondría a la película, esa y que el guión también resulta algo repetitivo. El tema de los policías corruptos en la ciudad de los rascacielos está muy trillado por la industria del cine.

viernes, 28 de octubre de 2011

Cracy, Stupid, Love



Dicen que el amor es loco y estúpido. A veces tienen razón.

Cal Weaver (Steve Carell), es un hombre tradicional con una vida sencilla. Tiene trabajo, hijos y una mujer encantadora pero cuando se entera de que su mujer, Emily (Julianne Moore), le ha engañado y que quiere el divorcio, su vida “perfecta” se desmorona.
Será en una de sus noches libres cuando conozca a Jacob Palmer, (Ryan Gosling) que le ofrecerá una oportunidad única para cambiar su vida.
Esta cinta, dirigida por Glenn Ficarra y John Requa no aporta nada nuevo al mundo del séptimo arte. Provisto de un flojo guión cargado de tópicos sin límites, no consigue enganchar a un espectador ya aburrido de ver lo mismo una y otra vez. En ocasiones me parecía estar viendo un remake de Hitch: especialista en ligues solo que con un reparto mejorado. Y eso que, a medida que la película avanza, gana en calidad. Quizá le hubiera dado alguna estrella más de no ser por su precipitado y carente de sentido final, que deja una sensación al salir del cine de haber visto otra vez más de lo mismo.
Steve Carell, que nunca ha sido santo de mi devoción, (no me gustó nada ni en Como Dios ni en Virgen en los 40), muestra, en esta ocasión, una mejor actuación. Parece que se está refinando con el paso de los años y cada vez hace mejor un papel que, eso sí, repite una y otra vez en todas sus películas. Una lástima teniendo en cuenta que el personaje que más le caracteriza es el de “marido calzonazos en apuros”. Distinta es la actuación de Julianne Moore que, si bien está correcta, no debería haberse atrevido a coprotagonizar una película de tan poca categoría. Quizá pensó que sería comparable con Pequeña Miss Sunshine o con su reciente y magnífica Los chicos están bien, pero lo cierto es que esta vez se queda muy lejos de lo se esperaba de ella. Ryan Gosling no es destacable por el papel tan pobre y típico que interpreta, Marisa Tomei, completamente fuera de lugar, interpretando una locura que nunca llegas a creerte del todo y Kevin Bacon pasa de puntillas y de forma tan ligera, que casi ni se le ve. Merece mención especial, eso sí, una brillante y jovencísima Emma Stone y un Jonah Bobo en el mejor papel de su corta carrera.
Una película que pasa desapercibida, recomendable solo si no se espera nada de ella salvo las típicas escenas divertidas de siempre. 


miércoles, 26 de octubre de 2011

Desde un pequeño rincón de Madrid


“ El cielo, el infierno y el mundo están en nosotros. El hombre es un abismo ”

Para Bubú….



Hace unas semanas recibí un mail de Antonio preguntándome sobre la posibilidad de colaborar en este magnífico blog, escribiendo una crítica, reseña, comentario o sección a mi elección relacionada con el cine. La idea me entusiasmó y le contesté que sería un honor hacerlo.
Por este motivo supongo que pasaremos juntos unas cuantas horas, por lo menos una vez al mes. ¿Podré estar a la altura del reto y el contenido? Sólo el tiempo nos lo dirá, por lo que vamos a ello.
En mi blog suelo estar encorsetado en tres géneros: el western, el negro y el bélico, por lo que es muy posible que ésta nueva aventura me sirva como una pequeña terapia para desconectar un poco de las “obligaciones” y poder adentrarnos en otros géneros distintos, ello sin perjuicio de que reflexionemos sobre otros aspectos que rodean al 7º arte.
Para empezar, me gustaría mucho que comentásemos algo al respecto de John Carpenter, con motivo del remake que se ha estrenado estos días en la cartelera de su mítica película The thing (estrenada en España como La Cosa).
Como decía, la película original fue dirigida por John Carpenter en el año 1982 e interpretada por su actor fetiche Kurt Russell (que también protagonizaría 1997: Rescate en Nueva York y su secuela Rescate en Los Angeles, Golpe en la pequeña China, etc) y en la que veremos las pautas en las que transcurre su cine: por un lado hace películas muy modernas y muy actuales, mientras que por otro se acoge a un suspense muy cercano al thriller. De hecho veréis que en los géneros de terror, thriller y extraterrestres es el padre de absolutamente todo lo que vendría después (incluso hoy en día continúan sus enseñanzas para relanzar sagas olvidadas).
Por ese motivo me sabe muy mal que Carpenter sea el gran olvidado de una generación de directores norteamericanos que pusieron el cine made in USA en la cresta de la ola, el caso que nos ocupa lo hizo desde circuitos de serie B y secundarios. Pero en un momento en que esos circuitos podían ser totalmente cercanos a nosotros.
La película Asalto a la comisaría del distrito 13 (1976) fue la que le empezó a situar como un escritor interesante en Hollywood, y donde empezó a desarrollar el gusto por la claustrofóbica sensación de ser perseguido, por alguien o algo con tintes sobrenaturales, y la necesidad de defenderse a modo de Álamo. Ésta película sería objeto de un remake muchos años después, no es una mala versión pero la original es fantástica. Posiblemente el problema del remake es que prescinde de esos tintes sobrenaturales para darle una explicación totalmente lógica a la cinta, lo que rompe con uno de los principios de Carpenter, que no son otra cosa que la marca personal que diferencia a este director de otros.
Su siguiente película fue Halloween, nada más y nada menos, dando origen a toda una saga de asesinos en serie “inmortales” (todos los Freddys, Jason, Ghostface, etc nacen de éste Michael Myers que se sacó de la manga Carpenter) y que aún hoy día siguen de completa actualidad, ya que es un género que no muere nunca, al contrario, revitalizan sus sagas casi año a año.
Posteriormente dirigirá La Niebla, que viene a ser un cuento de terror al estilo de los cuentos infantiles, con unos efectos especiales alucinantes. Esa es otra característica del cine de Carpenter, utiliza efectos especiales muy creíbles, da la sensación que podemos tocar sus abominaciones. El siguiente proyecto sería 1997 Rescate en Nueva York, y hasta aquí vendría a resultar un período de aprendizaje que culminaría en La Cosa.
Todas las películas de las que he hablado están consideradas mitos, películas de culto por toda la cinefilia, pero es que luego tenemos auténticas obras de arte como el remake de El pueblo de los malditos, Golpe en la pequeña China o Vampiros, que vienen a certificar ese gusto por lo sobrenatural en un contexto racional.
John Carpenter inventó las reglas de numerosos géneros de circuitos secundarios, por lo que además de ser tan moderno es un auténtico clásico. Se ha convertido en un clásico a imitar: según las informaciones que tengo se están preparando más secuelas de obras “Carpenter”, especialmente de Están vivos y Rescate en Nueva York.
Con esta primera entrada quiero rendir un pequeño homenaje al rey del terror, del suspense, del cine de ciencia ficción, y podría seguir citando géneros y no acabar nunca con este auténtico maestro.

lunes, 24 de octubre de 2011

Sin salida de John Singleton

La verdad, es que no sé muy bien por donde empezar. No era una de mis películas favoritas ni mucho menos y después de verla debo decir, que seguirá, por los siglos de los siglos sin ser una de mis películas favoritas.
No es que sea mala, que lo es. No es que los actores sean malos, que lo son. Es que, en su conjunto, no es buena. Y acabo de usar un adjetivo amable, por aquello de ser agradable.
Estamos ante un producto adolescente destinado claramente a personas de esta edad que lo único que buscan es verle las abdominales al protagonista. Y no es que yo desprecie a Taylor Lautner, que tengo que reconecer está para comerselo, pero si queréis ver su preciada anatomía está no es la película adecuada, el muchacho en cuestión solo se quita la camiseta en dos ocasiones, y son muy flojas.
Para destacar algo positivo, decir que el actor principal fue un campeón de artes marciales en su más tierna infancia, por lo que la mayoría de las escenas de acción, que no son de desmerecer, la realiza él en persona. Podríamos decir que estamos antes el nuevo Jean-Claude Van Damm, pero en macizo. Predigo un grandísimo futuro para Taylor Lautner interpretando personajes de acción, inexpresivos hasta que nos duelan los ojos.
Por lo demás, ni la presencia de Alfred Molina, ni de Sigourney Weaver mejoran ni un poquito el aburrido y repetitivo guión. Se te hace sumamente larga, insoportablemente larga. Miras constantemente el reloj con la esperanza de que los minutos vayan pasando, pero no. El tiempo se ralentiza de manera agónica.

 
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